Cuando la escritura apareció y resonó en mí

Nunca pensé en escribir, creo que no lo llegué a tener en mente a lo largo de casi toda mi vida hasta que, sin esperarlo, la escritura apareció con un impulso de querer transmitir lo que he ido aprendiendo de mi proceso. Un sentimiento que se ha ido plasmando en el papel con la intención de querer compartir con la humanidad historias, conocimientos y herramientas para ayudarnos a encauzar nuestro camino espiritual.
Desde que comencé a plasmar las ideas frente a mi escritorio, no hubo retroceso; es más, fue como si un impulso me llenase de energía para volcar con todo mi aliento lo que sentía. En mi interior, se avivó tanto mi fuero interno por querer expresar todo lo que ha acontecido a lo largo de mi caminar que directamente todos mis motores se pusieron en marcha. Me paré frente a mi ordenador, abrí el Word y, sin crear una estructura para desarrollar, comencé a escribir siguiendo este hondo sentimiento.
No tuve en mente qué era lo que iba a plasmar en cada página. Todo a su debido momento, como por arte de magia, fue sucediendo y la información a su tiempo terminó llegando. Pareciese que hasta que no llega ese momento visionario, no viene el recurso necesario para acompañar la escritura con lo que salía de mi ser. No obstante, cada página se fue materializando de una forma mágica… Cada parte, cada escena, capítulo y reflexión, nació en pura canalización, dejándome llevar simplemente por la voz silenciosa y cálida de mi alma.
Me alentó de tal manera este empuje misterioso a escribir que sabía que en mi interior tenía que compartir u ofrecer este recorrido. No por mí, sino para dar a los demás lo que me ha aportado: uno de los mejores regalos que en palabras ni siquiera podemos acuñar. Me siento en profunda gratitud por todo ello, de haber pasado por experiencias que me han marcado un antes y un después y me han dado la posibilidad de crecer y renovarme una vez más. Doy las gracias por cada piedra y recurso que estuvo en el camino porque, sin ellos, quizás no estuviera redactando este párrafo y muchísimo menos se hubiese forjado mi pasión por escribir.
Este conjunto de enseñanzas que quedaron en el lugar más íntimo de mi alma son las que fueron construyendo poco a poco el lienzo para crear la obra que tenía pensada. Un libro elaborado para compartir con cualquier persona que quiera profundizar en sí misma, mejorar su vida y crecer con sueños. En él se ha quedado grabada la esencia de lo que me ha transmitido cada encuentro, vivencia y aprendizaje que he ido adquiriendo en las rutas más empinadas de este viaje en el que todavía continúo. Ha sido una bendición y un placer realizar esta obra con tanto cariño y amor; que cada página os lleve hacia el lugar más íntimo y noble de vosotros mismos.

La senda del guerrero
Una obra nacida gracias al aliento y al empuje de esa voz que me impulsó a recorrer el camino para llevarme por tropiezos, caídas, reflexiones, crecimiento y aprendizajes, para volver a mi esencia, a mi hogar.
Que sus páginas os impulsen a conocer, a brillar, a transformaros y a caminar con una mirada nueva que os acompañe en vuestro proceso.
Si te gustaría profundizar en la obra, a continuación puedes encontrar más información.
De todo corazón, que disfrutes de su lectura.
